LO QUE ANDREA DWORKIN, LA FEMINISTA A LA QUE CONOCÍ, PUEDE ENSEÑAR A LAS JÓVENES
Me hice amiga de Andrea Dworkin en 1996. Ambas asistimos a una conferencia internacional en Brighton sobre la violencia contra la mujer que duró una semana, en la que Andrea era una de las ponentes más importantes. Ya la había visto anteriormente en eventos feministas, pero nunca habíamos intercambiado palabra. Se hizo famosa a principios de los 80 por el borrador de la ordenanza que ella y su abogada habían redactado en Minneapolis, y que reconocía la pornografía como discriminación y violación de los derechos civiles de las mujeres. Muchas mujeres que estaban de algún modo implicadas en el mundo del porno fueron llamadas a declarar en todos los estados de EEUU. Fue una forma muy ingeniosa de usar una ley: en lugar de prohibir o censurar la pornografía, consiguieron que las víctimas de la industria del porno pudieran reclamar daños y reconocimiento por los perjuicios sufridos. Sin embargo, para mí, su mejor y más radi...